¡Manzanas, quesos y tres culturas increíbles! Todo eso te ofrece Ciudad Cuauhtémoc | Descubre México

¡Manzanas, quesos y tres culturas increíbles! Todo eso te ofrece Ciudad Cuauhtémoc

Ciudad Cuauhtémoc, la ‘Tierra de las Tres Culturas’, es única por la fusión de tres culturas.

Eliesheva Ramos  ·  21 junio, 2022
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Qué mejor manera de entrar a la grandiosa Sierra Tarahumara que por Ciudad Cuauhtémoc, tierra que despierta tus sentidos con su olor a manzana, sus exquisitos lácteos y la riqueza que le aportan tres comunidades.

Ubicada a 104 kilómetros al suroeste de la ciudad de Chihuahua, la ‘Tierra de las Tres Culturas’ —pues conviven mestizos, rarámuris y menonitas— es una zona única por su interetnicidad.

Y es que aquí se ubica el mayor asentamiento menonita del mundo que, de hecho, este marzo de 2022 cumplió un siglo de su llegada a Chihuahua provenientes de Canadá.

Por sus calles lo mismo escuchas castellano que alemán bajo o plattdeusscht o algún dialecto tarahumara y admiras el contraste entre la sobriedad de las vestimentas menonitas con el colorido de las prendas de los rarámuris.

La comunidad menonita es, sin duda, un pilar fundamental en la conformación de uno de los polos urbanos más importantes de la sierra de Chihuahua. Aquí, sin duda, es el lugar ideal para acercarte a ella.

Museo y Centro Cultural Menonita

Si caminas por Ciudad Cuauhtémoc verás desde los aspectos más tradicionales hasta los más progresistas, pero para un entendimiento más profundo de su estilo de vida está el Museo y Centro Cultural Menonita.

Esta réplica de una casa tradicional —estilo vigente hasta los 80— te permitirá conocer su cotidianidad, su lazo con la agricultura —su principal fuente de sustento— y la importancia de la familia y la religión.

La guía del museo, que es miembro de la comunidad menonita, cuenta las vicisitudes que padecieron sus antepasados por la escasez de agua. Para el llenado de una tina, explica, tardaban hasta tres horas, pues debían dar unas veinte vueltas al pozo más cercano.

Ante tanto esfuerzo, decidieron bañarse solo miércoles y sábados y toda la familia —que por lo general estaba compuesta por unos 12 miembros— usaba la misma agua.

Verás muñecas sin rostro y sin cabello, diseñadas así para no fomentar la vanidad femenina.

También te enterarás de que la cocina es la habitación más grande e importante, pues todas las actividades giran en torno a ella.

Sabrás porqué el comedor cuenta con diferentes tipos de asientos. Y es que la tradición marca que los varones usen las bancas, mientras que las mujeres y el jefe de la familia las sillas, pero la de él se ubica en la cabecera.

Muebles, ropa, adornos y otros interesantes elementos te permitirán conocer la esencia de uno de los grupos de inmigrantes de origen extranjero más destacados de la historia de la inmigración en México.

No te olvides de la tienda de souvenirs. Puedes llevarte desde libros hasta compotas de manzana o coco, preciosos muñecos hechos a mano con retazos de tela y, por supuesto, sus inigualables productos lácteos.

El Museo y Centro Cultural Menonita causa tal expectación que cada año acuden, de todas partes del mundo, unas 50 mil personas. 

La tierra del queso y las manzanas  

Aunque es una de las ciudades más jóvenes de Chihuahua, se caracteriza por su formidable movimiento comercial, ganadero y agrícola, pero lo que más sorprende son sus huertos de manzanas que, por supuesto, ocupan un lugar protagónico en la gastronomía local.

Un platillo original es la pizza de manzana con canela y queso menonita.

Esta versión de la pizza es única, pues Chihuahua es el principal productor de manzanas de Latinoamérica, mientras que el queso menonita es un producto delicioso y artesanal.

Este queso originalmente fue creado hace 450 años en Los Países Bajos, donde los menonitas lo elaboraban para autoconsumo.

En México, la industrialización de este queso tipo chester empezó en los 30. Para ello se utilizó un proceso que combinó la rudimentaria técnica holandesa con un método mormón.

Si te interesa acercarte más al proceso de estos lácteos, nada como un recorrido en las instalaciones de La quesería Pampas. El proceso y la explicación te dejarán con el ojo cuadrado.

Los campos menonitas

Para echarle un ojo a la forma de vida más moderna de esta comunidad, puedes dirigirte a los campos menonitas, los cuales se distribuyen según la ubicación de las tierras de cultivos.

Cada campo consiste en al menos 20 viviendas y propiedades familiares, una escuela tradicional menonita y, a veces, una iglesia.

Neuenburg, Blumenort y Gnadenfeld son los de más fácil acceso y los más cercanos al museo. Puedes transitarlos por la calle principal nada más, ya que son zonas residenciales privadas.

Si tienes tiempo y estás interesado en disfrutar de vistas panorámicas dirígete al campo 10, donde se ubica el Mirador Menonita, un atractivo inaugurado en 2014.

Desde allí admirarás los campos menonitas, la laguna Bustillos, un humedal de importancia internacional, así como el Corredor Comercial, el más grande de Latinoamérica.

No por nada Ciudad Cuauhtémoc ha ocupado en los últimos años el primer lugar de crecimiento anual, por encima de ciudades como Chihuahua y Juárez.

Una vez satisfecha la curiosidad por ese grupo, continúa el recorrido, pues aún queda mucho por ver.

Recorre el corazón de la ciudad y admira el mural histórico situado a espaldas de Presidencia.

Si te interesa el arte sacro dirígete a las capillas de la Sagrada Familia, del Rosario y de Dolores, así como a la catedral de San Antonio de Padua.

En lo que fueran unas bodegas de productos agrícolas a principios del siglo XX ahora funciona el Centro Cultural Cuauhtémoc, que es visitado por unas 50 mil personas al año. Ahí convergen actividades artísticas y culturales para todas las edades.

Allí también está la ex hacienda Bustillos, sitio en el que se refugió Francisco I. Madero luego de que fue herido en la Batalla de Casas Grandes. Actualmente se conserva la casa y la capilla, pero no es posible visitarla porque se mantiene como propiedad privada.

Esto es un poco de lo que ofrece Cuauhtémoc, una de las ciudades más jóvenes del estado grande, pero sin duda de las más interesantes.

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