GoriGori lleva el ramen a otro nivel con fusiones mexicanas, comunidad y una nueva casa en el Edificio Ermita.
En abril de 2020, cuando la incertidumbre marcaba la vida cotidiana, Sergio Su y su equipo encontraron una forma inesperada de compartir ramen. La idea surgió después de las fiestas de ramen que Sergio organizaba desde años antes mediante Apolorama.
El concepto tomó forma cuando los seguidores comenzaron a pedir el platillo preparado para llevar. El primer servicio llegó en un vaso de cartón de michelada y, apenas 20 días después, GoriGori comenzó operaciones.
Lo que inició como delivery encontró una comunidad digital interesada no solo en comer, sino también en formar parte de una propuesta diferente.
¿Por qué GoriGori es “el ramen más chilango”?
La respuesta está en la mezcla. Sergio Su define la propuesta como “glotona y chilanga”, con porciones de casi un litro y recetas que combinan referencias asiáticas con sabores reconocibles de la Ciudad de México.
Una carta sin miedo a experimentar
El Gori Ramen representa el corazón de la marca. La receta nació de un intento de Sergio por recuperar la sazón de una sopa preparada por su abuela y terminó convirtiéndose en uno de los pilares del proyecto.
La carta también incorpora fusiones como el birriamen y preparaciones de fideos sin caldo. En esta categoría aparecen opciones como Gori Diablo, que llevan la experiencia hacia un terreno más libre y cercano a los sabores mexicanos.
Para Sergio, esa combinación tiene una explicación sencilla: México y Asia comparten una fuerte cultura alrededor de las sopas. Pozole, birria y consomé encuentran así un punto de encuentro con el ramen.
Te puede interesar:
Si te gustan los retos de comida hay una pizza de dos kilos esperándote
Un restaurante que también funciona como comunidad
GoriGori busca algo más que llenar mesas. Su identidad mezcla anime, manga, K-pop, cultura japonesa y diferentes expresiones urbanas.
En el nuevo espacio pueden encontrarse actividades como Noodles and Doodles, talleres, retas geek y karaoke otaku, además de encuentros para distintas comunidades creativas.
La propuesta también apuesta por un ambiente incluyente, donde aficionados al ramen, cosplayers, personas de la comunidad LGBTQ+ y visitantes que simplemente quieren comer pueden compartir el mismo espacio.
La nueva casa está en el Edificio Ermita
La siguiente etapa de GoriGori llegó con su primer espacio físico en Avenida Revolución 1877, Tacubaya, Miguel Hidalgo, CDMX, dentro del emblemático Edificio Ermita.
El inmueble tiene un valor especial para la marca porque representa una conexión con la historia de la ciudad y con la zona donde GoriGori comenzó a consolidar su comunidad.
Más que pensar primero en una expansión acelerada, Sergio Su plantea otro objetivo: “quedarse en el corazón de la gente”.
Y esa quizá sea la apuesta más interesante de GoriGori: convertir un plato de ramen en un punto de encuentro donde la comida, la cultura urbana y la identidad chilanga puedan convivir en un mismo lugar.
Visita este lugar
Gusto por temas sobre negocios, emprendimiento, y tecnología. Contador de historias mediante números. Ahora describiendo la riqueza cultural de México.


