La granizada del domingo es un recordatorio de que Teotihuacán no es un sitio estático. El clima y las estaciones transforman su apariencia.
La tarde del domingo, las pirámides de Teotihuacán ofrecieron una imagen tan inesperada como fascinante.
Una fuerte granizada cubrió de blanco parte de la zona arqueológica, transformando por unos momentos el paisaje de uno de los sitios más emblemáticos de México.
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Aunque no se trató de nieve, la acumulación de granizo fue suficiente para que la Pirámide del Sol, la Pirámide de la Luna y áreas cercanas a la Calzada de los Muertos lucieran con una capa clara que contrastaba con la piedra volcánica.

Las imágenes, compartidas por visitantes y habitantes de la región, rápidamente se volvieron virales, mostrando un Teotihuacán poco habitual.
Teotihuacán y los cambios del clima
Este episodio se suma a otros momentos en los que el clima ha alterado el paisaje del sitio arqueológico:
Granizadas y lluvias intensas
En distintas ocasiones, tormentas severas han cubierto Teotihuacán con granizo o charcos temporales, modificando la apariencia del conjunto arqueológico y obligando a cierres preventivos.
Nevadas excepcionales
Aunque son eventos poco frecuentes, existen registros históricos de nevadas ligeras en el altiplano central durante inviernos extremos, cuando las temperaturas descienden de manera inusual.
En esos momentos, las pirámides también han llegado a verse parcialmente blancas.
Cuando las pirámides eran cerros verdes
Antes de su redescubrimiento y excavación, entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, las pirámides permanecieron durante siglos cubiertas de tierra y vegetación, integradas al paisaje como si fueran colinas naturales.
Desde luego no existen fotografías reales de las pirámides de Teotihuacán cuando estaban cubiertas de vegetación por una razón histórica: no existen registros fotográficos de esa etapa.
¿Por qué no hay fotos reales?
- Las pirámides estuvieron cubiertas de tierra y vegetación durante siglos, hasta antes de las excavaciones formales de finales del siglo XIX.
- La fotografía llegó a México y comenzó a usarse de forma más común justo cuando ya habían iniciado los trabajos de exploración y limpieza.
- Cuando se tomaron las primeras fotos conocidas de Teotihuacán, las pirámides ya estaban parcialmente descubiertas, no completamente cubiertas de vegetación.
¿Qué sí existe entonces?
- Ilustraciones antiguas, grabados y descripciones de viajeros que hablaban de “cerros” o “montículos” en la zona.
- Fotografías tempranas (finales del siglo XIX) donde las pirámides aún muestran tierra, pasto y excavaciones incompletas, pero no totalmente cubiertas.
- Recreaciones digitales e ilustraciones históricas hechas a partir de estudios arqueológicos.
Un paisaje que nunca es el mismo
Cómo puedes ver, la granizada del domingo es un recordatorio de que Teotihuacán no es un sitio estático.
A lo largo del año, el clima, la luz y las estaciones transforman su apariencia, ofreciendo nuevas lecturas visuales y reforzando su atractivo para quienes lo visitan una y otra vez.
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