Las experiencias personales y los eventos especiales ahora guían los viajes más que el destino en sí, una tendencia que se refleja en ciudades como Miami, Chile y Mérida.
La motivación para viajar ha evolucionado: ahora la experiencia personal guían las escapadas más que el destino en sí. Durante años, viajar se entendió como la oportunidad de conocer nuevos lugares, descansar o desconectarse de la rutina. Sin embargo, en este segundo semestre, las tendencias muestran un cambio claro.
Los viajeros ya no priorizan acumular destinos, sino que planifican sus viajes en función de experiencias más personales y significativas.
Algunos organizan sus viajes para asistir a eventos especiales, otros buscan estaciones climáticas que no existen en sus países o prefieren reunirse con sus seres queridos. Aunque el destino sigue siendo relevante, ha dejado de ser el punto de partida para diseñar el viaje.
Ejemplos que reflejan esta transformación
Miami ilustra esta tendencia con claridad. En medio de la atención global que genera el Mundial, la ciudad destaca por su oferta cultural, gastronómica y vida nocturna, que va más allá del fútbol. EAST Miami se integra a esta dinámica, especialmente en Brickell, un barrio que se ha convertido en un centro de encuentro clave.
En contraste, en el hemisferio sur, Chile recibe a viajeros que prefieren el invierno, la nieve y las aguas termales en lugar de la playa. La temporada de ski se ha convertido en una oportunidad para visitar destinos en su mejor momento. Termas de Chillán ejemplifica esta búsqueda de experiencias ligadas a la naturaleza y la estacionalidad.

Leer:
Descubre cómo apps y compras de segunda mano hacen tus vacaciones más baratas
Viajes centrados en las personas
Existe además una tercera forma de entender el viaje, donde el foco está en las personas más que en el itinerario. Celebraciones familiares, reuniones con amigos o fines de semana dedicados a compartir tiempo sin interrupciones son ahora motivos centrales.
En Mérida, un destino que destaca por su oferta cultural y gastronómica, Mansión Xodó responde a esta necesidad ofreciendo privacidad, diseño y hospitalidad que se adaptan a quienes la habitan.
A primera vista, Miami, los Andes chilenos y Mérida parecen destinos muy diferentes. Sin embargo, los tres ejemplifican una misma transformación: los viajes se diseñan menos en función del lugar y más en torno a la experiencia que se desea vivir.
Esta tendencia marca el rumbo de los viajes en el segundo semestre, reflejando una evolución en la forma de entender el turismo.
Gusto por temas sobre negocios, emprendimiento, y tecnología. Contador de historias mediante números. Ahora describiendo la riqueza cultural de México.


