Las salsas más picantes continúan disponibles para quienes desean probar el auténtico sabor mexicano, mientras que los guisos se sirven con niveles de picante más moderados.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 ya se siente en distintos rincones de la Ciudad de México, incluso en las fondas y cocinas económicas ubicadas cerca del Estadio Ciudad de México.
Mientras miles de aficionados nacionales y extranjeros recorren la capital durante el torneo, algunos negocios han decidido adaptar sus recetas para que más personas puedan disfrutar de la gastronomía mexicana.
También descubre en México:
AICM estrena imagen renovada mientras espera pico de visitantes
De acuerdo con comerciantes del Mercado de Huipulco, varios establecimientos comenzaron a ofrecer versiones menos picantes de algunos de sus platillos tradicionales, especialmente para atender a visitantes provenientes de países donde el consumo de chile no forma parte de la dieta cotidiana.
Las cocineras aseguran que el objetivo no es cambiar la esencia de la comida mexicana, sino facilitar que los turistas puedan probar los sabores típicos sin que el picante se convierta en una experiencia difícil de disfrutar.
Menos chile, mismo sabor
Algunos guisos populares han recibido pequeños ajustes en su preparación. Por ejemplo, el tradicional chicharrón en salsa verde ahora se cocina con una menor cantidad de chile, mientras que recetas como el pollo con chile morita conservan su sabor característico, pero con un nivel de picante más moderado.
También se ha fortalecido la oferta de platillos que naturalmente suelen servirse sin chile, entre ellos tacos dorados, pechugas empanizadas, arroz, espagueti y ensaladas, opciones que han ganado popularidad entre visitantes extranjeros durante los primeros días del torneo.
Un reto para muchos turistas
Especialistas en alimentación señalan que la tolerancia al picante depende en gran medida de los hábitos de consumo. Las personas que comen chile de manera frecuente desarrollan una mayor adaptación, mientras que quienes no están acostumbrados suelen percibir una sensación mucho más intensa incluso con cantidades pequeñas.
Por ello, lo que para muchos mexicanos resulta un nivel de picante normal, para algunos turistas puede convertirse en una experiencia bastante fuerte.
La cocina mexicana se adapta sin perder identidad
Los comerciantes aseguran que las modificaciones son mínimas y que la mayoría de los platillos conserva sus ingredientes tradicionales. En muchos casos, las salsas más picantes simplemente se sirven por separado para que cada persona decida cuánto agregar.
Con esta estrategia, las fondas de la zona buscan que visitantes de distintas partes del mundo puedan disfrutar de la riqueza gastronómica mexicana durante el Mundial, demostrando que la hospitalidad también puede encontrarse en los pequeños cambios que hacen más accesible una tradición culinaria.
También descubre en México:
Tres países, mil sabores: destinos para el turismo gastronómico
Licenciado. Fan de visitar la playa en viajes express de fin de semana.


