Autoridades han planteado implementar un impuesto para plataformas de renta vacacional, similar al que ya aplican otras ciudades del mundo.
La CDMX está estudiando implementar un impuesto específico a alojamientos turísticos, como los que se ofrecen en plataformas tipo Airbnb, así como medidas a turistas extranjeros que utilizan este tipo de servicios, como parte de una estrategia para frenar la gentrificación en el contexto del Mundial FIFA 2026.
Autoridades han señalado que, debido a la gran afluencia de visitantes esperada durante el torneo —que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá—, algunos barrios turísticos han experimentado ya un incremento en el precio de la vivienda y de los hospedajes no tradicionales, lo que puede desplazar a residentes de largo plazo.
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En la CDMX, colonias que combinan tradición, arte y vida local —como La Roma, Condesa, Juárez, Polanco o zonas cercanas a centros culturales y estilos de vida caminables— son particularmente atractivas para turistas que buscan experiencias urbanas auténticas, alojamiento flexible y una oferta gastronómica vibrante.
- Esta demanda, sin embargo, ha hecho que los precios de rentas y hospedaje suban de forma constante.
Propuesta de impuesto y regulación
Ante este escenario, las autoridades capitalinas han planteado implementar un impuesto para plataformas de renta vacacional, similar al que ya aplican otras ciudades del mundo, con dos objetivos principales:
- Controlar la especulación del mercado de hospedaje.
- Generar ingresos que puedan reinvertirse en servicios urbanos y vivienda accesible.
La idea es que este impuesto se enfoque en quienes ofrecen múltiples propiedades o viven fuera de la ciudad y rentan de forma recurrente, ya que suelen influir más directamente en el incremento de precios en barrios ya tensionados por la demanda turística.
Turismo extranjero y su rol en la ciudad
La CDMX también analiza medidas específicas relacionadas con turistas extranjeros que arriban por eventos de gran magnitud, como el Mundial 2026, los cuales suelen utilizar alojamientos no tradicionales para estancias cortas.
El objetivo no es frenar el turismo —una fuente clave de ingresos y promoción internacional— sino ordenarlo, de manera que beneficie tanto a visitantes como a residentes.
En este sentido, se busca encontrar un equilibrio entre una economía turística fuerte y un desarrollo urbano sostenible, evitando los efectos negativos que pueden surgir cuando el mercado turístico presiona demasiado el acceso a la vivienda.
El contexto internacional
La propuesta no surge de la nada: ciudades como Barcelona, París, Ámsterdam o Nueva York han enfrentado desafíos similares y han adoptado regulaciones o impuestos a plataformas de alquiler vacacional para mitigar la gentrificación, proteger comunidades y garantizar que el turismo no desplace a residentes.
Estas medidas suelen incluir desde límites en la cantidad de días que una propiedad puede ser rentada hasta tasas turísticas adicionales que se destinan a fondos de vivienda o servicios comunitarios.
Hacia un turismo más equilibrado
La CDMX, como destino con una riqueza arquitectónica, cultural y gastronómica inigualables, busca no sólo recibir a millones de visitantes de todo el mundo en 2026, sino hacerlo de manera que el desarrollo urbano y la promoción turística vayan de la mano con la calidad de vida de quienes llaman a esta metrópoli su hogar.
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Licenciado. Fan de visitar la playa en viajes express de fin de semana.


