En este ritual gastronómico del “Súper Domingo”, opciones como Wings Army se convierten en aliadas perfectas para disfrutar el juego entre amigos, con variedad de salsas y paquetes ideales para acompañar cada jugada.
De pieza olvidada a protagonista de las reuniones
Cada año, cuando llega el Súper Bowl, hay un protagonista silencioso que se apodera de salas, mesas y reuniones: las alitas de pollo. En México, estas piezas dejaron de ser una simple opción de comida rápida para convertirse en un ritual colectivo que acompaña los momentos deportivos más esperados.
Lo que comenzó como una propuesta típica de restaurantes y barras deportivas estadounidenses encontró en el paladar mexicano un terreno fértil. Las alitas no solo se adaptaron: evolucionaron.
El lienzo perfecto para sabores intensos
Hoy su éxito no se explica únicamente por el sabor, sino por la diversidad de salsas, acompañamientos y conceptos que las rodean. Son un lienzo gastronómico que permite desde combinaciones clásicas hasta mezclas intensas y atrevidas.
Hace apenas 25 años, pocos restauranteros habrían apostado por ellas como un producto rentable. Durante mucho tiempo fueron consideradas un subproducto sin valor culinario.
Sin embargo, el giro fue radical y aquella pieza olvidada se transformó en uno de los productos más rentables en los menús de restaurantes casuales y de comida rápida en todo el mundo.

Todo comenzó en Buffalo, Nueva York
La historia moderna de las alitas comenzó en 1964, en el Anchor Bar de Búfalo, Nueva York. Desde ahí, su popularidad cruzó fronteras hasta convertirse en un ícono que hoy tiene incluso su propio día internacional, celebrado cada 29 de julio.
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México y el auge del consumo de alitas
En México, su consumo creció de forma sostenida en los últimos años, impulsado por la preferencia por el pollo y por la versatilidad de esta preparación.
De acuerdo con datos de la Unión Nacional de Avicultores, en 2024 el consumo total de pollo —incluidas las alitas— alcanzó los 35 kilogramos por persona, superando los 34.7 kilos registrados en 2023.
Esta tendencia confirmó cómo este alimento se integró cada vez más en los hábitos de consumo de la población.
El Súper Domingo también se vive alrededor de la mesa
En este contexto, el llamado “Súper Domingo” se consolidó como uno de los momentos de mayor demanda para este platillo. Reuniones entre amigos, pantallas encendidas y mesas llenas encuentran en las alitas el acompañante perfecto para disfrutar el partido sin interrupciones.

Marcas como Wingstop han entendido este ritual y han convertido la experiencia en algo integral: sucursales con megapantallas, ambientes pensados para la convivencia y paquetes diseñados para compartir, desde opciones familiares de 35, 50 o hasta 75 piezas, hasta alternativas individuales.

En sabores, los perfiles intensos y clásicos se vuelven protagonistas del día: Lemon Pepper, Original Hot y Mango Habanero suelen ser los favoritos para acompañar la emoción del partido.

Porque más allá del deporte, el Súper Bowl también se vive alrededor de la mesa. Y en México, esa mesa, cada vez con más frecuencia, tiene alitas al centro.
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Como periodista tengo la misión, parafraseando al intelectual español Julio Anguita, de perturbar, de agitar el cerebro, de mover las conciencias. Para lograr esos objetivos me aferro al abecedario como otros se aferran al escapulario.


